Quienes Somos

El nombre de La Joda Teatro deviene de la novela del escritor Julio Cortázar “Libro de Manuel”, cuyos protagonistas son un grupo de latinoamericanos militantes, exiliados en Francia durante la dictadura militar de la Argentina de 1966, que se denominan La Joda y que -entre otras operaciones culturales y políticas- intervenía los espacios urbanos con la necesidad de expresar denuncias de prácticas y hábitos de la sociedad de consumo, sobre la pasividad del individuo y la mirada crítica sobre los medios de comunicación masiva. A su vez, el concepto “la Joda”, en dicho contexto, remitía a estar comprometido con la realidad. “Estar en la joda”, significaba, por un lado, en el discurso dominante de los 60-70, estar bajo sospecha; y del otro lado, en el discurso militante, representaba estar en la lucha, en el compromiso para que otro mundo sea posible.

La Joda Teatro

La Joda es un teatro de grupo, independiente y autogestivo, surgido en 2007, en los ecos de los movimientos sociales y culturales que promovieron a principios del 2000 la necesidad de unirse, de generar un arte inclusivo y popular, de pensar nuevas formas de organizarse y de hacer por fuera del discurso cultural/artístico hegemónico.

Impregnado desde sus inicios de una hacer colectivo, tanto en lo artísticos como en lo pedagógico, el grupo tuvo en el pulso inicial una necesidad de interpelar la calle y los espacios no convencionales, con el objetivo de transmitir contenidos que funden un horizonte crítico y reflexivo al funcionamiento de valores, instituciones, sentidos en torno a la sociedad que habitamos y la realidad que construimos.

Entendemos el teatro en su filosofía como agencia humana, que parte de una forma de percepción meta-física, prehistórica y tímica. Que nos expone como sujetos al descubrimiento y desconstrucción de nuestro ser, y en tanto exposición es erótico y trasformador, que pone en juego nuestra mirada y la mirada del otro.

Como lenguaje, La Joda busca un teatro lejos de la representación, una búsqueda de organicidad, de ahora y acá, de un/una interprete como sujeto permeable a emociones y estímulos, presente en el hacer, desafiando su razón y su pre-ocupación. Consientes de la teatralidad, que no se miente en posar como verdad. De seres humanos dejándose atravesar por situaciones. Como proceso de autoconocimiento y reconstrucción.

En relación a lo creativo, el teatro como una fusión de lenguajes que se enriquecen: un objeto, una luz, una música, el cuerpo de los actores y su potencia física como motor creativo. Campos de sentidos que se cruzan y se potencian. Lo que somos como disparador creativo. Indagar en la propia historicidad.

El teatro como dimensión política que interpela la realidad que nos bordea. Como arma de resistencia y como arma de transformación, en tanto que tiene un poder exclusivo del campo artístico: entrar a través de otra forma de percepción que la razón moderna no puede limitar.

Desde lo pedagógico, apostamos a la docencia colectiva: compartir el saber antes que trasmitirlo. El cuidado de los cuerpos y de las emociones. Estimular las potencialidades de cada uno en articulación con la potencia creadora colectiva. La creación de un código singular del equipo de trabajo, un lenguaje propio de ese grupo en ese momento y en ese lugar. Desde su creación, el grupo contribuye en la formación de los artistas de la ciudad dictando seminarios intensivos y talleres anuales en lo que respecta a las áreas de actuación, dramaturgia, dirección escénica y entrenamiento físicos y de expresión corporal. Dichas actividades se realizan en el Centro Cultural En Eso Estamos, un espacio independiente y autogestionado por distintos colectivos, entre ellos La Joda Teatro desde 2010.